Cáritas es la Iglesia. La Iglesia amando

Curso 'Formación del voluntariado' (2014)

Por Alfonso Gil, delegado episcopal de Cáritas Mondoñedo-Ferrol

Artículo publicado en Dumio (nº 121)

"El pensar que unos son los que dan y otros los que reciben no es acertado. Nos necesitamos y nos enriquecemos mutuamente. Todos podemos dar y todos necesitamos recibir"

Cáritas es más que un grupo de personas que en la parroquia reparten unos alimentos o atienden un ropero. Más que una colecta a la que aportar un dinero que alivie urgencias inaplazables. Más que una organización de voluntarios y técnicos que abordan problemas sociales y buscan solución.

Cáritas es la Iglesia. La Iglesia amando. Amando y compartiendo. Compartiendo dones y necesidades.

Es la Iglesia. Toda ella es Cáritas, no sólo el bienintencionado grupo de voluntarios; como toda ella es la que celebra la liturgia, no sólo el grupo que la prepara; como toda ella es la que evangeliza, no sólo el grupo de catequistas.

Es la Iglesia amando. Nacida del amor de Dios y habitada por  él, el amor es su ADN; se realiza amando. Y el amor es siempre activo, como el fuego siempre quema.

Amando y compartiendo. Quien ama comunica: comunica sentimientos,  palabras, vida. Eso es compartir. Quien comparte vida, ¿no va a compartir bienes? Desde el principio la comunidad cristiana se planteó espontáneamente compartir lo que tenía. Y así lo hizo, no sin problemas. Y así lo han seguido haciendo muchos cristianos a lo largo de la historia.

Compartiendo dones y necesidades. Es lo que tenemos: capacidades y carencias. Todos hemos recibido dones con los que construir y todos tenemos carencias que necesitan ser cubiertas.

Tendemos la mano para ofrecer y dar. Y la tendemos igualmente para pedir y recibir. El pensar que unos son los que dan y otros los que reciben no es acertado. Nos necesitamos y nos enriquecemos mutuamente. Todos podemos dar y todos necesitamos recibir. Y aquellos que parecen no contar en la sociedad nos sorprenden con lo que pueden enseñarnos.

Lo hemos aprendido de Jesús, que nos enriqueció con su pobreza.

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Esto supuesto, la Iglesia organiza un cauce para que ese compartir sea operativo: nace Cáritas como organización que, sin pretender absorber toda la generosidad que brota espontánea del corazón de la gente y la lleva a comprometerse en mil servicios, va a afrontar la realidad social y sus muchas pobrezas y a preparar personas que intervengan en ella de modo eficiente
 

Publicado: 30/04/2015: 4837
Alfonso Gil Montalbo

Ferrol (1939) - Delegado episcopal de Cáritas Mondoñedo-Ferrol