Rubén Amor: "La diócesis la formamos todos y cada uno de nosotros"

· Autor: Diócesis

El hasta ahora director de la revista "DUMIO", coordinador de Comunicación y secretario del obispo, finaliza su vinculación con la diócesis

"Es tantísima la riqueza humana y espiritual que tenemos que a veces no le damos la debida importancia"

"Hace algo más de tres años (octubre de 2017) comenzaba para mí una maravillosa etapa al frente de la publicación diocesana de Mondoñedo-Ferrol, DUMIO. El entonces obispo depositaba en mí su confianza, encomendándome no sólo la dirección de la revista sino también el puesto de coordinador de Comunicación y portavoz de la diócesis. No puedo sino estar tremendamente agradecido por esta gran oportunidad, que se ha convertido, desde luego, en una gran experiencia.

He podido conocer a fondo mi diócesis, un territorio realmente hermoso, en el que realizan una labor encomiable poco más de un centenar de sacerdotes; en muchos casos, sacerdotes de elevada edad que continúan, con gran espíritu, al pie del cañón. Doy gracias a Dios por todos ellos, al igual que por todas las comunidades religiosas asentadas en Mondoñedo-Ferrol. Del mismo modo, agradezco al Señor la enorme cantidad de gente buena que he conocido en todas las parroquias que he tenido oportunidad de visitar: acólitos, lectores, catequistas, colaboradores, miembros de los diferentes coros y corales o aquellos que realizan el acompañamiento musical con una o dos voces y una guitarra o un armonio. Por supuesto, quiero también hacer mención de las personas que componen las cofradías y de todos aquellos que ponen su esfuerzo desinteresado en celebrar la Semana Santa o la solemnidad de Corpus Christi con el mayor brillo espiritual posible; igualmente, resaltar la labor de los belenistas, como de todos aquellos que se afanan para que sus fiestas patronales sigan siendo un momento especial del año, los que ayudan en todas nuestras Cáritas y en las campañas de Manos Unidas, los integrantes de la Pastoral de la Salud, el movimiento de Vida Ascendente, la HOAC, la ACG, la Hospitalidad de Lourdes, los que organizan y participan en los Cursillos de Cristiandad o en las Cenas Alfa, los miembros de la Adoración Nocturna… Es tantísima la riqueza humana y espiritual que tenemos que a veces no le damos la debida importancia.

Termina ahora, al finalizar este mes de diciembre, mi vinculación laboral con el obispado. Con tristeza, ya que me habría gustado que esta etapa hubiese durado bastante más. En cualquier caso, podréis encontrarme en mi diócesis, en donde siempre he estado, allí seguiré, Dios mediante: desde mi parroquia de Santiago en Mondoñedo, desde los Cursillos de Cristiandad, desde la Asociación de la Medalla Milagrosa y desde la Adoración Nocturna. Allí seguiré, como un diocesano más. La diócesis la formamos todos y cada uno de nosotros.

Gracias a todos y, en especial, a los que habéis seguido con cariño nuestra publicación, DUMIO, durante estos tres años y así me lo habéis transmitido. Gracias, por supuesto, a todo el equipo de redacción y colaboradores ocasionales, y gracias a nuestro maquetador. ¡Un abrazo enorme para todos!".

Documento publicado en el número de diciembre de la revista diocesana DUMIO

Rubén Amor Fernández

Mondoñedo (1970) - Periodista