Manuel García Paje, siempre dispuesto a echar una mano

Rvdo. Manuel García Paje · Autor: Cedida

El sacerdote ourensano, que atendió pastoralmente varias parroquias de nuestra diócesis, falleció el pasado viernes a los 83 años

Manuel García Paje, sacerdote ourensano que desarrolló su misión en Lugo, pero que desde que se retiró estaba adscrito a la diócesis de Ourense, falleció el viernes a los 83 años de edad, un día después de su aniversario y en el mismo año en el que conmemoraba las bodas de oro de su ordenación sacerdotal. Murió, a causa de un infarto, mientras participaba en un viacrucis en la iglesia ourensana de Fátima, justo en la última estación.

García Paje nació en la localidad de Poedo, en Baños de Molgas. Fue monje en el monasterio de Oseira, en Cea, donde estuvo varios años hasta que partió a otro de Burgos, donde se ordenó. Llegó a la diócesis de Mondoñedo-Ferrol cuando el ourensano Miguel Ángel Araújo era obispo. Fue durante varios años sacerdote en varias parroquias cercanas a Mondoñedo y seguidamente lo destinaron a Pontenova, también  al norte de Lugo, donde terminó su vida sacerdotal hace siete años tras atender a los fieles de las parroquias del Sagrado Corazón de A Pontenova, de Conforto, Vilameá, Vilaboa, Vilaermide, Bogo y Rececende. «Era un hombre muy cercano a la gente», afirma César González Fernández, sacerdote de Fátima. «Hemos recibido muchos mensajes de gente de esas parroquias que nos dicen que era muy sencillo, muy humano, cordial, acogedor. Típico cura de pueblo bonachón. Así era su carácter», afirma César González. Manuel García Paje fue rector del santuario de Conforto, un lugar importante de peregrinación, con grandes romerías. «Tenía aquello muy cuidado y creció mucho la devoción a su virgen durante los años que estuvo allí», relata González. También fue un hombre de investigación y escribió un libro de referencia sobre la historia y la arquitectura del santuario de Conforto.

Hace siete años se jubiló y regresó a Ourense. «Durante la pandemia se dedicó a la investigación sobre las casas, la arquitectura popular y las familias del pueblo de Poedo», recuerda César González. Horas antes de su muerte había estado en esta localidad repartiendo esos libros entre sus vecinos.«Alguna vez había ido con él para hacer fotografías de su pueblo y la gente le daba muchas muestras de cariño y agradecimiento. Nos ayudaba mucho en la parroquia en la eucaristía, en las procesiones. Siempre dispuesto a echar una mano», destaca el párroco de Fátima.

Fuente: La Voz de Galicia. Edición Ourense (22.02.2021)
 

Semblanza de D. manuel García Paje

Manuel García Paje naceu en Poedo (Ourense) o 18 de febreiro de 1938, ingresando sendo novo na Orde Cisterciense do Mosteiro de Oseira (Ourense).

Foi ordenado sacerdote en Burgos o 3 de abril de 1971. Precisamente dentro de poucos días ía celebrar as súas vodas de ouro sacerdotais.

Incorporouse á nosa diocese no pontificado de monseñor Miguel Anxo Araujo como cura de Masma e encargado das parroquias de Coubueira e Vilamor, o 1 de abril de 1974. En 1979 asumiu tamén o encargo de Figueiras.

Oficialmente a data de incorporación á nosa diocese foi o 31 de agosto de 1974, asinando o bispo a súa incardinación definitiva o 31 de agosto de 1982.

Foi tamén administrador parroquial de Viloalle desde o ano 1987.

A partires de ano 1995 foi nomeado párroco de A Pontenova e Conforto nas Terras de Miranda e administrador parroquial de Vilameá, Rececende e Moxueira (2003), de San Xoán de Rececende (2004), de san Xiao de Vilaboa, de Vilarmide e Bogo (2006), e de Vilaodrid (2007).

Foi membro do Consello Presbiteral no ano 2007, pasado á condición de xubilado en agosto de 2013.

De don Manuel habería que destacar o seu carácter aberto e afable no trato coa xente, sempre disposto a servir pastoralmente aos fregueses a pesar das moitas parroquias que chegou a atender, destacando entre outras moitas obras e iniciativas, a promoción do Santuario de Nosa Señora de Conforto.

Ultimamente, xa xubilado en Ourense, colaboraba na parroquia de Nosa Señora de Fátima, onde precisamente faleceu de forma repentina o pasado día 19 de febreiro. O domingo 21 tiveron lugar as exequias en dita parroquia e a inhumación dos seus restos mortais en Poedo, recibindo mostras de cariño por parte dos seus antigos fregueses da Pontenova e a asistencia dunha representación da nosa diocese.

Descanse na paz do Señor.

Antonio Rodríguez Basanta
Delegado do Clero

 

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