Somos lo que tú nos ayudas a ser

Escrito del obispo Fernando García con motivo del Día de la Iglesia Diocesana 2021

"La dimensión económica no es un fin en si misma, sino que es un instrumento que ha de servirnos para ser esa Iglesia que está cerca de todos, especialmente de los más pobres, siendo así buena noticia y lugar de esperanza"

Queridos amigos:

El próximo domingo 7 de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Se trata de una jornada especial, porque lo que busca es despertar, avivar y alentar el sentimiento de pertenencia a esta querida Iglesia diocesana de Mondoñedo-Ferrol. Nuestra fe nos une, no solo con Dios, sino que nos vincula en una gran familia que llamamos la Iglesia diocesana. En ella, todos los que queremos ser discípulos de Jesús, en torno al obispo, nos unimos para vivir en clave de amor los valores del Evangelio. Cada uno, desde su propia vocación y carisma, los presbíteros, la vida religiosa y el laicado, está llamado a vivir la comunión y la misión. Todos somos convocados…

Es cierto que nuestros sentimientos de pertenencia eclesial a veces están muy desdibujados. Las tentaciones de 'capillismos', de individualismos, de autorreferencialidad… son permanentes. Por eso, todo lo que hagamos por fomentar la unidad, el trabajo compartido, la comunión, el conocimiento de la realidad diocesana… son imprescindibles y bienvenidos. Nos encontramos en unos momentos hermosos donde también tenemos que revisar nuestras propias estructuras para que sirvan mejor a la misión y para que nos ayuden a ser Iglesia diocesana viva y evangelizadora.

El lema elegido para esta jornada es sugerente: “Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo”. En efecto, sin tu compromiso, sin tu implicación, sin tu participación… a la familia eclesial le falta algo importante. Como en cualquier familia, los huecos se notan y son difíciles de llenar.

Por eso, la Jornada de la Iglesia Diocesana es una provocación en su sentido más genuino. Es una invitación a participar y a sentir la Iglesia como tu casa, tu hogar, tu familia. En ese sentido, es mucho lo que tú puedes aportar a la Iglesia: tu tiempo, tus cualidades, tu oración, tu apoyo económico… Son muchas las formas de colaborar y participar. Son diversos los lugares en los cuales puedes descubrir el sitio desde el que mejor servir. El comienzo de curso, en el que prácticamente nos encontramos, puede ser una buena ocasión para interrogarnos sobre lo que hacemos y podemos hacer en este sentido y, en consecuencia, renovar dichos compromisos e intenciones.

Aprovecho la ocasión para agradecer especialmente a todos los que contribuís con vuestras aportaciones económicas al sostenimiento de la Iglesia. Bien sabéis que todos hemos de sentirnos también corresponsables en esta dimensión imprescindible: sin los recursos económicos todo se resiente, incluso la evangelización. La dimensión económica no es un fin en si misma, sino que es un instrumento que ha de servirnos para ser esa Iglesia que está cerca de todos, especialmente de los más pobres, siendo así buena noticia y lugar de esperanza. Para ello necesitamos lugares adecuados, medios, personas, formación, recursos… ¡Gracias y no nos cansemos de colaborar!

Para mí esta Jornada será muy especial al vivirla por primera vez con vosotros. Con vosotros quiere ser cristiano, para vosotros deseo ser un obispo entregado y cercano. Poco a poco iremos conociendo y disfrutando de la belleza de esta Iglesia diocesana que es plural pero que quiere ser siempre fiel. ¡Ánimo y sigamos echando las redes!

 

GALEGO

Queridos amigos:

O vindeiro domingo 7 de novembro celebramos o Día da Igrexa Diocesana. Trátase dunha xornada especial, porque o que busca é espertar, avivar e alentar o sentimento de pertenza a esta querida Iglesia diocesana de Mondoñedo-Ferrol. A nosa fe únenos, non só con Deus, senón que nos vincula nunha gran familia que chamamos a Igrexa diocesana. Nela, todos os que queremos ser discípulos de Xesús, en torno ao bispo, unímonos para vivir en clave de amor os valores do Evanxeo. Cada un, desde a súa propia vocación e carisma, os  presbíteros, a vida relixiosa e o laicado, está chamado a vivir a comuñón e a misión. Todos somos convocados…

É certo que os nosos sentimentos de pertenza eclesial ás veces están moi esvaecidos. As tentacións de 'capelismos', de individualismos, de autorreferencialidade… son permanentes. Por iso, todo o que fagamos por fomentar a unidade, o traballo compartido, a comuñón, o coñecemento da realidade diocesana… son imprescindibles e benvidos. Atopámonos nuns momentos fermosos onde tamén temos que revisar as nosas propias estruturas para que sirvan mellor á misión e para que nos axuden a ser Igrexa diocesana viva e evanxelizadora.

O lema elixido para esta xornada é suxestiva: “Somos o que ti nos axudas a ser. Somos unha gran familia contigo”. En efecto, sen o teu compromiso, sen a túa implicación, sen a túa participación… á familia eclesial fáltalle algo importante. Como en calquera familia, os ocos nótanse e son difíciles de encher.

Por iso, a Xornada da Igrexa Diocesana é unha provocación no seu sentido máis xenuíno. É unha invitación para participar e a sentir a Igrexa como a túa casa, o teu fogar, a túa familia. Nese sentido, é moito o que ti podes achegar á Igrexa: o teu tempo, as túas calidades, a túa oración, o teu apoio económico… Son moitas as formas de colaborar e participar. Son diversos os lugares nos cales podes descubrir o sitio desde o que mellor servir. O comezo de curso, no que practicamente nos atopamos, pode ser unha boa ocasión para interrogarnos sobre o que facemos e podemos facer neste sentido e, en consecuencia, renovar devanditos compromisos e intencións.

Aproveito a ocasión para agradecer especialmente a todos os que contribuídes coas vosas achegas económicas ao sostemento da Igrexa. Ben sabedes que todos habemos de sentirnos tamén corresponsables nesta dimensión imprescindible: sen os recursos económicos todo se resente, incluso a evanxelización. A dimensión económica non é un fin en se mesma, senón que é un instrumento que ha de servirnos para ser esa Igrexa que está preto de todos, especialmente dos máis pobres, sendo así boa noticia e lugar de esperanza. Para iso necesitamos lugares adecuados, medios, persoas, formación, recursos… Grazas e non nos cansemos de colaborar!

Para min esta Xornada será moi especial ao vivila por primeira vez convosco. Convosco quere ser cristián, para vós desexo ser un bispo entregado e próximo. Aos poucos irémonos coñecendo e gozando da beleza desta Igrexa diocesana que é plural pero que quere ser sempre fiel. Ánimo e sigamos botando as redes!

Mons. Fernando García Cadiñanos

Burgos (1968) - Obispo de Mondoñedo-Ferrol