Delegación de Pastoral de la Carretera

DELEGADO
Rvdo. Sr. D. José Rey Kochinke
616 871 700
joreyko@planalfa.es

La Pastoral de la Carretera es un servicio que la Iglesia ofrece para alentar el anuncio y la vivencia de la fe cristiana de los profesionales, conductores, peatones y viajeros, en el uso de la vía pública y de los vehículos, que están generando una nueva forma de convivencia y de relaciones humanas.

En toda esta tarea como en el ejercicio de cualquier actividad y derecho ciudadano, el primer principio que debe orientar la actuación de toda persona es el sentido de responsabilidad. Toda la moral del tráfico se fundamenta en el valor cristiano de la persona humana, “que está por encima de las cosas todas y cuyos derechos y deberes son universales e inviolables” (GS. 26).

 
· O Día da Responsabilidade no Tráfico na Igrexa, na Televisión de Galicia

Co gallo da celebración na Igrexa do día da responsabilidade no tráfico, a delegación da Pastoral da Estrada da diocese de Mondoñedo-Ferrol organizou unha xornada de seguridade na condución no circuito da Pastoriza.

VÍDEO: www.crtvg.es/tvg/a-carta/polo-cami-o-da-fe-438-5737850?t=457

 

· Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2022

El primer domingo de julio, este año el día 3, la Iglesia en España celebra la Jornada de la Responsabilidad en el Tráfico. Una Jornada que se fijó, hace ya 54 años, próxima a la festividad del patrono de los conductores, san Cristóbal, el 10 de julio, y coincidiendo con el inicio de los desplazamientos masivos por las vacaciones de verano. “María se puso en camino” (Lc 1, 39) es el lema de este año.

Por este motivo la 2 de TVE retransmitirá la eucaristía desde la parroquia de San Cristóbal en Madrid y será presidida por el cardenal Osoro.

El departamento de Pastoral de la Carretera ha editado los materiales para esta jornada (descarga en el apartado de archivos adjuntos).

Los obispos de la subcomisión episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana, en su mensaje para este año, ponen a María como modelo de servicio y de ayuda a los demás. Igual que María se puso en camino para visitar a su prima Santa Isabel, embarazada de seis meses, para prestarle su ayuda, “todos los días -señalan- hay millones de conductores, hombres y mujeres, que cogen su vehículo o transporte público, y se ponen en camino para acudir al trabajo, hacer gestiones, visitar enfermos, familiares y amigos o, sencillamente, pasar con la familia unos días de descanso”.

En este listado destacan a los que se ponen en camino para ayudar a los demás en sus casas u hospitales. Y a los que se paran a socorrer a otros cuando en la carretera han sufrido un accidente de tráfico.

Una llamada a la responsabilidad de los conductores porque el riesgo cero no existe

En este mensaje para la Jornada de la responsabilidad en el Tráfico los obispos advierten que “el riesgo cero, cada vez que nos subimos a un vehículo, no existe” Por eso, puntualizan, “hemos de respetar y cumplir fielmente las normas del código de circulación”.

Además, llaman la atención de los conductores “para que entre todos hagamos realidad lo que aún hoy sigue pareciendo una utopía: cero accidentes mortales en nuestras calles y carreteras”. Para ello, apelan a la conciencia y a las enseñanzas evangélicas “de hacer el bien a todos, hasta el punto de amar al prójimo como a uno mismo”. Porque la carretera “no debe ser únicamente un lugar de ir y de venir, sino también un lugar de vivir la fe, de encuentro, de diálogo, de disfrute, de convivencia, de oración…”. En la carretera, «el conductor asume una serie de obligaciones y responsabilidades cada vez que se pone en camino”.

En este Jornada están especialmente presentes los problemas de los transportistas y otros profesionales de la carretera que además, este año, se enfrentan a la subida de los precios de los combustibles y del mantenimiento de sus vehículos «que disminuye su poder adquisitivo tan necesario para mantener su empresa y sacar adelante a la familia”.

Pero a pesar de las dificultades invitan a compartir la fiesta de San Cristóbal, interrumpida por la pandemia, como un momento para “compartir juntos un aperitivo o almuerzo con la familia y los amigos en fraterna y gozosa armonía”.

“A la Virgen Santísima de la Prudencia y a san Cristóbal, elevamos nuestras súplicas y oraciones, para que os acompañen y guíen a todos los transportistas y conductores y cada día lleguéis felizmente a vuestro destino”, termina el escrito.

Actos en la diócesis. Con motivo de esta jornada, desde la delegación diocesana de Pastoral de la Carretera se han preparado los siguientes actso:

Sábado 2 de julio, circuito de A Pastoriza (Lugo): Encuentro "Seguridad en vehículos". Contará con la presencia del obispo diocesano, Fernando García Cadiñanos. Información e inscripción: 616 871 700. Plazas limitadas. Precio: 30 euros/persona (ingreso en ABANCA: ES08 2080 0213 5930 4002 1385). Con el siguiente orden del día:

09:30 h.- Llegada. Café.
10:00 h.- Oración. Presentación de la campaña de Responsabilidad en el Tráfico 2022.
10:30 h.- Charla "Sistemas de seguridad en los vehículos".
11:30 h.- Demostración: "Sistemas de seguridad en pista" (con monitor y vehículos de prueba, en grupos de tres personas). Demostración y explicación con un coche eléctrico (con conductor, en grupos de tres personas). Información sobre cursos de la EScuela PTC.
14:00 h.- Comida compartida (que llevará cada participante).

Domingo 10 de julio: Eucaristía presidida por el obispo diocesano en la capilla de San Cristóbal, en A Graña (Ferrol).

 

· 31 de mayo: Jornada «Enjugar las lágrimas» 2022

Orar y acompañar a las personas que han sufrido un accidente de tráfico o han perdido a un ser querido.

Con motivo del Año de la Misericordia de 2016, el primer jueves del mes de mayo, mes dedicado a la Virgen María, celebramos por primera vez la jornada: “ENJUGAR LAS LAGRIMAS” dirigido a las personas necesitadas de consuelo, de cariño, de escucha, de compañía, de ánimo…

Desde la Pastoral de la Carretera lo tenemos bien claro, lo que pretendemos es llegar a las personas que han perdido en accidente de tráfico a un ser querido, o que ellos mismos han sido víctimas en primera persona y han quedado, mejor o peor parados, para el resto de sus días. Ciertamente también debemos acoger a las demás personas que pasan por un mal momento, sin hacer distinción del origen de sus lágrimas.

No se trata de un día en recuerdo de los muertos en accidente de carretera, eso lo hacemos el tercer domingo del mes noviembre; se trata más bien de acompañar y dar una palabra de aliento y de esperanza a los vivos que, no obstante el tiempo transcurrido, siguen sufriendo como el primer día del accidente, suyo o de un ser querido.

Es un día especial donde resulta fácil reconocer el rostro materno de la Iglesia.

En los evangelios tenemos muchos ejemplos de Jesús donde hace suyos los dolores y lágrimas de los demás. Basten estas dos citas:

Jesús acompaña en el dolor a las hermanas Marta y María por la muerte de su amigo Lázaro: “Jesús, viéndola llorar a ella y viendo llorar a los judíos que la acompañaban, se conmovió en su espíritu, se estremeció y preguntó: “¿Dónde lo habéis enterrado?” Le contestaron: ”Señor, ven a verlo”. Jesús se echó a llorar” (Jn 11, 33-35).

Jesús enjuga las lágrimas de la Magdalena: “Jesús le dice: “Mujer, ¿por qué lloras?”, “¿a quién buscas?” (Jn 20,15).

El año 2020, la jornada “ENJUGAR LAS LAGRIMAS” se fijó como fecha fija el 31 de mayo, día, en el cual celebramos la Visitación de la Virgen a Santa Isabel y de igual modo la Iglesia, que es Madre, tenga el gesto de acercarse a sus hijos que han sufrido un grave accidente o personas que hayan perdido, por accidente de tráfico, a un ser querido.

María no solamente llevó a los ancianos esposos Zacarías e Isabel consuelo y alegría, les llevó a Jesús, la causa de su alegría.

De hecho, el lema que hemos escogido para la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico del 3 de julio de este año es: “María se puso en camino” en cuya compañía deseamos que vayan los conductores por la carretera.

No olvidamos, ni podemos olvidar, las palabras que el Santo Padre el Papa Francisco nos dirigió, personalmente a nosotros, el pasado mes de octubre: “Me alegra saber que desde el Departamento de Pastoral de la Carretera estén promoviendo un ejercicio ciudadano capaz de incentivar la cultura del cuidado”.

Vemos necesario que en cada diócesis se haga el esfuerzo de ofrecer una eucaristía e invitar a los afectados, a las Asociaciones de Víctimas, autoridades relacionadas con la Seguridad Vial…

Nunca olvidemos que somos el rostro visible de la “Iglesia Madre” y la madre, cuando un hijo ha perdido a un ser querido o sufrido un accidente grave, se vuelca en atenciones y cariño.

Deseamos de corazón una Seguridad Vial plena donde nadie tenga que sufrir por haber padecido un grave accidente o perdido a un ser querido, pero, mientras no llegue ese día, no olvidemos de “enjugar las lágrimas” a quienes lo necesiten.

Invocamos la protección sobre nuestros hermanos conductores a Nuestra Señora, la Virgen de la Prudencia y a san Cristóbal.

José Aumente Domínguez
Director del Departamento de Pastoral de la Carretera de la CEE

Servicio Diocesano de Comunicación

@mondonedoferrol