Delegación de Pastoral de la Carretera

DELEGADO
Rvdo. Sr. D. José Rey Kochinke
616 871 700
joreyko@planalfa.es

La Pastoral de la Carretera es un servicio que la Iglesia ofrece para alentar el anuncio y la vivencia de la fe cristiana de los profesionales, conductores, peatones y viajeros, en el uso de la vía pública y de los vehículos, que están generando una nueva forma de convivencia y de relaciones humanas.

En toda esta tarea como en el ejercicio de cualquier actividad y derecho ciudadano, el primer principio que debe orientar la actuación de toda persona es el sentido de responsabilidad. Toda la moral del tráfico se fundamenta en el valor cristiano de la persona humana, “que está por encima de las cosas todas y cuyos derechos y deberes son universales e inviolables” (GS. 26).

 
· Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2021

El próximo 4 de julio, festividad de San Cristóbal, el departamento de Apostolado de la Carretera de la Conferencia Episcopal Española, celebra la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico. Este año, bajo el lema, «Cuida de él. Buenos samaritanos en el camino».

En esta ocasión, los obispos se centran en el año especial dedicado a la familia y el Año de San José. Son muchas las familias enteras que viajan en el mismo vehículo para pasar juntos unos días de vacaciones, visitar a los parientes o sencillamente salir a pasar un día feliz en el campo. Estas circunstancias, señalan, «exigen al conductor la máxima atención y responsabilidad en la carretera». Por ello, piden a la Sagrada Familia y a San Cristóbal que «cuiden de todos los transportistas y conductores».

 

· Orar por los que han sufrido accidentes de tráfico

24 de mayo de 2021.- El departamento de Pastoral de la Carretera de la CEE, celebra el próximo 31 de mayo, fiesta de la visitación de María, la jornada «Enjugar las lágrimas» para orar y acompañar a quienes han sufrido un accidente de tráfico o han perdido a un ser querido.

Además, el próximo 2 de junio a las 11:00 horas se celebra una en la basílica de la Concepción, en Madrid, una Eucaristía por estas víctimas. La Santa Misa será presidida por el P. José Aumente, director del departamento de Pastoral de la Carretera de la CEE y se retransmitirá en directo a través de Trece.

 

· José Aumente, premio Ponle Freno a la Trayectoria en Seguridad Vial

28 de abril de 2021.- El director del departamento de Pastoral de la Carretera, José Aumente, ha recogido hoy, viernes 23 de abril de 2021, el premio Ponle Freno a la trayectoria en seguridad vial. Esta acción social, impulsada por Atresmedia junto a Fundación AXA, reconoce con estos galardones el esfuerzo de personas y entidades en su empeño por mejorar la Seguridad Vial y reducir el número de víctimas.

Ponle Freno. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha sido el encargado de entregar este reconocimiento a José Aumente en un acto, conducido por Matías Prats, que ha tenido lugar esta misma mañana en el Senado.

Esta ceremonia ha reunido a todos los protagonistas que han contribuido a reducir la siniestralidad y han perseguido el objetivo para el que nació esta plataforma de acción social: dejar el contador de víctimas a 0.

13ª edición de los Premios Ponle Freno. Este año, excepcionalmente, el jurado de los Premios Ponle Freno ha decidido otorgar ex aequo el reconocimiento a la ‘Trayectoria en Seguridad Vial’, así, el director del departamento de Pastoral de la Carretera ha compartido galardón con Pedro Tenza, fundador de la Escuela de Educación Vial de la Policía Local de Elche (Alicante).

El resto de los premiados en la 13ª edición de los Premios Ponle Freno, se pueden consular aquí.

Director del departamento de Pastoral de la Carretera desde 2011. Consciente del grave problema que la seguridad vial representa en la sociedad, la Conferencia Episcopal Española tiene un departamento de Pastoral de la Carretera, del que está “al volante” desde el año 2011 José Aumente. Su misión, educar en seguridad vial y humanizar el dolor de las familias de fallecidos en accidente.

Desde este departamento, José Aumente “acompaña” en el viaje a los transportistas y conductores. Un trabajo que se visibiliza especialmente en estos cuatro momentos: 31 de mayo, enjugar las lágrimas, para acercarse a los que han sufrido un grave accidente y a los familiares de los que han perdido a un ser querido en la carretera. El 1º domingo de julio, justo antes de empezar los desplazamientos masivos del verano, la Iglesia celebra la Jornada de responsabilidad en el Tráfico. San Cristóbal, una fiesta lúdica para celebrar al patrón de los transportistas y conductores y bendecir los vehículos. Y el Tercer domingo de noviembre, nos sumamos a la Jornada Mundial en recuerdo de las víctimas de accidentes de tráfico, con una Eucaristía en recuerdo de todas las víctimas de la carretera.

José Aumente ha hecho partícipe de esta Pastoral al papa Francisco, que ha recibido de sus manos una estola conmemorativa de los 50 años de esta Pastoral con las imágenes de la Virgen de la Prudencia y de San Cristóbal. Y en otra ocasión, un chaleco refractario personalizado y una miniatura de un R.4, que era el coche que usaba en Argentina antes de ser Papa.

 

· MENSAJE DEL DELEGADO DIOCESANO ANTE LA SITUACIÓN DE PANDEMIA

Un saludo a todos los diocesanos y parroquianos desde la delegación de Pastoral de la Carretera, en especial también a los chóferes y conductores, que en estos días complicados y con restricciones, circulamos prestando servicios mínimos y esenciales; transportistas con alimentos y productos de limpieza, sanitarios, fuerzas y cuerpos de seguridad y militares, bomberos, protección civil, taxistas, conductores de autobus, funerarias, personal de supermercados, gasolineras, bancos, agricultores, ganaderos, personal que cuida a personas mayores o minusválidos, servicios de limpieza, ONGs, Administración y entidades estatales, personal de la Iglesia, el Papa, obispo, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos comprometidos, Cáritas, etc.

Presencialmente, o por medios telemáticos siguen y seguimos prestando servicios esenciales. Y rezando y celebrando misas los sacerdotes, en privado, por la salud de todos, el consuelo de los que sufren, el eterno descanso de los difuntos.

Cuidando nuestra salud lo mejor posible, nuestro sistema inmunológico, defensor corporal de bacterias y virus, con vitaminas, gimnasia, con las medidas sanitarias de prevención, limpieza, distancias, guantes, mascarillas (se necesitan producir muchas más, es un problema que casi no hubiese), el confinamiento, que tiene un beneficio preventivo, pero que no se puede sostener mucho tiempo, porque conculca derechos fundamentales como la libertad y el libre movimiento de las personas, y porque puede acarrear otros problemas de salud (ansiedad, depresión, obesidad, tensión, etc), esperando pronto sea posible poder salir a pasear o hacer deporte al aire libre, aunque sea en solitario o con las medidas o limitaciones oportunas.

Con el sobreexceso mediático de los massmedia que inciden excesivamente en lo dramático y también tienen detrás sus intereses. Es una grave pandemia con un virus complicado, contagioso y con graves consecuencias mundiales; aunque muchos lo superan o se inmunizan. No es el primero, basta ver datos de otras décadas o de la historia. Sería también bueno saber si surgió o fue producido en un laboratorio, y en este caso sus responsables. El problema se acentúa en las ciudades y entornos urbanos y con la movilidad mundial actual, ahora restringida y las aglomeraciones de personas. En el rural, la gente vive mucho más dispersa y en un medio más saludable, e igual requeriría una diferenciacion de medidas, aunque es difícil. Con la esperanza de una pronta vacuna, y que vaya pasando, como todo en esta vida. Y ver lo bueno, pequeño o grande de cada día, realizar pequeñas tareas, orar, compartir los que están en familia, meditar y volver a vivir renovados en valores.

Con la ayuda de la fe, Dios nuestro Señor, que nos ayuda y acompaña siempre, en su amor y misericordia; Jesucristo, presente en nuestras casas y carreteras, compartiendo su pan, en comunión espiritual, viviendo en espíritu y en verdad, sufre con nosotros, como en su pasión y muerte en la cruz, nos da su fuerza y ánimo, para con su resurrección, siempre seguir adelante, resurgir, levantarse, celebrar después la Pascua, y con María, Virgen del Camino y Madre de Jesús y Madre Nuestra.

Rvdo. José Rey Kochinke, delegado diocesano

Servicio Diocesano de Comunicación

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