Delegación de Vida Consagrada

Delegado
Rvdo. Sr. D. Xosé Román Escourido Basanta
982 562 267 | 630 537 592
xoseroesba@hotmail.com

 

· Falleció sor Josefa en Betania de Viveiro

En esta casa que lleva el nombre bíblico donde el Señor se hospedaba frecuentemente, falleció el lunes día 27 sor Josefa de María, nacida en Nogueira de Ramuín (Ourense) hace noventa y un años (1930); de una familia profundamente cristiana de ocho hermanas, de las cuales tres consagradas en las Hermanitas de los Ancianos Desamparados: sor Esperanza, sor Áurea y la hermana fallecida.

Llegó a esta casa de Viveiro el 2 de marzo de 1970; cada día respondía a la llamada de su vocación con las palabras del apóstol san Juan: “Si Cristo dio la vida por nosotros, también debemos dar la vida por nuestros hermanos”,  y teniendo presente las palabras de la santa Madre: “El anciano necesita comprensión, cercanía, cariño y amabilidad en el trato" (nº 240, Pensamientos y mensajes).

En su entrega radical a Cristo desde la fe y la gracia de Dios, durante sesenta y tres años de vida consagrada, respondía cada día “AQUÍ ESTOY” en el silencio de la adoración ante la infinita transcendencia de Dios por la oración donde se encontraba con el rostro radiante del Señor.

“AQUÍ ESTOY”, celebrado la presencia de Cristo en la eucaristía, fortaleza para su cuerpo y su alma.

“AQUÍ ESTOY”, viviendo la vida fraterna en comunidad. Desde su sencillez, de carácter amable, alegre, muy respetuosa y humilde, pidiendo disculpas de sus debilidades.

“AQUÍ ESTOY”, en su oficio responsable de la lavandería con esmero, dulzura y delicadeza, con un trato amistoso y comprensivo con los trabajadores y voluntarios.

“AQUÍ ESTOY”, en el servicio de cada día a los ancianos, aquellos hombres y mujeres que necesitaban la dulzura del amor y el acercamiento a Cristo para alcanzar la santidad que todos deseamos.

“AQUÍ ESTOY”, participando de su consagración mediante los consejos evangélicos: pobreza, castidad y obediencia.

“AQUÍ ESTOY”, rezando a la Virgen, como lo hacía santa Teresa Jornet, sabiendo que nos cubre con su manto de madre generosa y, como esta, inclinadita hacia nosotros, estaba segura que la guiaba en todos sus pasos.

Su fe en Dios le proporcionaba una firmeza y serenidad que nadie pudo tambalearla.

Hermana Josefa, ya has escuchado la voz de tu Señor: “Ya llega el esposo, salid a su encuentro”. Con tu lámpara encendida. Él te acoge en el Reino de la verdad y de la vida.

Hoy tus hermanas y toda la Iglesia a las 11 horas celebraremos la eucaristía en acción de gracias por tu vida gratuitamente entregada al Señor y a los hermanos.

Román Escourido Basanta
Delegado para la Vida Consagrada

 

· JORNADA PRO ORANTIBUS 2021

«La vida contemplativa, cerca de Dios y del dolor del mundo» es el lema de este año de la Jornada Pro Orantibus, que la Iglesia celebra en la solemnidad de la Santísima Trinidad, el próximo 30 de mayo.

La Iglesia agradece el don de la vida contemplativa y ora por esta vocación específica que embellece el rostro de la Iglesia recoge esta doble vertiente que la caracteriza: «La vida contemplativa, cerca de Dios y del dolor del mundo».

Los obispos de la comisión episcopal para la Vida Consagrada, organizadora de esta Jornada, recuerdan en el mensaje que «este es un año más, pero no un año cualquiera. Estamos atravesando una situación global que ha trastocado fuertemente nuestras vidas». Por ello, subrayan la importancia de la vida contemplativa «que sufre cuando el mundo sufre porque su apartarse del mundo para buscar a Dios es una de las formas más bellas de acercarse a él a través de Él».

En los materiales que ofrece la comisión episcopal para la Vida Consagrada, además del mensaje de presentación de la Jornada, se pueden leer varios testimonios de personas consagradas y la homilía del papa Francisco a las monjas contemplativas en un encuentro en Lima (Perú) a las que agradece su labor. Con su vida de oración, tanto comunitaria como personal «renuevan la certeza de saberse hijos de Dios». «La oración -añade el Papa– es el núcleo de vuestra vida consagrada, vuestra vida contemplativa, y es el modo de cultivar la experiencia de amor que sostiene nuestra fe».



· Felicitación pascual a las religiosas y religiosos de Mondoñedo-Ferrol

Hermanos y hermanas de la vida consagrada: ¡Feliz Pascua de Resurrección! Porque el Señor Resucitado es esperanza y alegría en este tiempo de pandemia. Él nos invita a ser bálsamo y consuelo para los hermanos y hermanas en este mundo herido.

El mensaje de Jesús es muy claro: “No tengáis miedo. Id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea, allí me verán” (Mt 28,10). Galilea es el lugar donde un día el Señor os ha llamado para dejar todos vuestros proyectos y seguirle con vuestra consagración con el compromiso de vivir los consejos evangélicos. Él va siempre delante de vosotros y os invita a seguirle sin cansarse nunca. Es tiempo de recorrer caminos hasta llegar al lugar donde Dios nos espera para acompañaros en el encuentro con los más débiles; son hombres y mujeres que, en el borde de los diversos senderos y encrucijadas de la vida, aguardan ansiosos vuestras manos para que los sostengan y ayuden para avanzar por la vida; y, sobre todo, esperan de vuestro corazón el ungüento de Dios, que es la paz, el consuelo, la compasión y la entrega desde la gratuidad. Todo esto es respuesta del amor, que es don de Dios.

El tiempo Pascual es el lugar donde encontramos a Cristo resucitado en los rostros de de los hermanos y allí con vuestros carismas podréis descubrir el reflejo de esa luz que ilumina todo vuestro ser. Y esto es posible cuando os acercáis a los ancianos y enfermos y limpiáis sus heridas; en la entrega y dedicación a los niños y a los jóvenes trasmitiendo valores humanos y espirituales que edifican la dignidad humana; en la oración y en el silencio de vuestros monasterios abiertos siempre para el encuentro con los que peregrinan por nuestro mundo. En cada una de vuestras Galileas estáis proclamando y anunciando la presencia de Jesús resucitado. Hermanos y hermanas,

“Vosotros sois testigos de esto” (Lc 20,48).

Un saludo fraterno

Xosé Román Escourido Basanta
Delegado para la Vida Consagrada


 

· Carta del delegado diocesano en la Jornada Mundial de la Vida Consagrada 2021

La vida consagrada, caudal de vida y de Esperanza para el mundo

Unidos a toda la Iglesia Universal, en nuestra diócesis de Mondoñedo-Ferrol celebraremos el próximo día 2 de febrero, fiesta de la Purificación de Nuestra Señora y Presentación de Jesús en el templo, la Jornada de la Vida Consagrada.

Ciento setenta y dos mujeres y doce hombres, que pertenecen a tres comunidades masculinas y veinticuatro femeninas (de las cuales cuatro de vida contemplativa y una de un instituto secular) son en nuestra Iglesia particular el testimonio permanente de quienes han elegido seguir la llamada de Cristo mediante la vivencia de los consejos evangélicos. Renovando cada día el compromiso de la fidelidad en la entrega al Señor y contando con su gracia. Portando las lámparas con el fuego capaz de alumbrar cualquier oscuridad e incertidumbre (Mt 25,1-13).

Hermanos y hermanas religiosos: Sois en la Iglesia, a través de vuestros carismas, los que sabéis estar al lado de los que sufren y os arrodilláis en las cunetas de nuestra sociedad ante los rostros descartados donde se refleja Cristo, sediento y maltratado (Gaudium et Spes, 1). Este año el lema de estas jornadas es: "La ida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido”. En la parábola del buen samaritano (Lc 10, 30-37), Jesús les replica a aquellos que le escuchaban: “Haz tú lo mismo”. Debemos ser signos proféticos para que este mundo herido recupere la savia del amor sincero y la esperanza de quien camina con nosotros, Cristo, el Buen Samaritano.

Os invito a todos a participar en las celebraciones de la eucaristía en la fiesta de la Presentación del Señor el día 2 de febrero que serán: En la Catedral de Mondoñedo a las 17:00 horas y en la Concatedral de Ferrol a las 19.30 horas (retransmitida en directo por el canal diocesano de Youtube). Presidirá ambas celebraciones el administrador diocesano, D. Antonio Valín Valdés, siempre que las normas sanitarias lo permitan.

Recibid un saludo muy cordial en el Señor Jesús.

Xosé Román Escourido Basanta
Delegado para la Vida Consagrada

 

· Agradecidos por los dones recibidos

Es un momento especial para agradecer a dos comunidades de vida consagrada femenina con una dilatada presencia de consagración y misión en nuestra diócesis de Mondoñedo-Ferrol. Ellas, con su entrega en distintas comunidades parroquiales, nos han dejado una profunda huella del amor de Dios que como consagradas han manifestado en su trabajo  y en su espiritualidad encarnada día a día.

Las hermanas de la Sagrada Familia de Burdeos: La congregación fue fundada en el año 1820 con este carisma: “Hagamos del mundo una única familia”, teniendo como protectores a la Sagrada Familia de Nazaret.

Llegaron las hermanas de esta congregación religiosa de vida apostólica a nuestra diócesis en el año 1987, instalándose en la parroquia de Abadín. Desde entonces hasta hoy han mantenido con ilusión, cariño y entrega, una comprometida opción por el mundo rural. Han participado en la pastoral parroquial y en la acción educativa y asistencial. Han compartido en fraternal cercanía con los más necesitados y excluidos, puesta la atención siempre en las preocupaciones y proyectos de los vecinos, acompañándolos en la formación cristiana. Han participado y promovido el Movimiento Rural Cristiano, orando con la lectura comentada del Evangelio.

Aunque esta comunidad traslada ahora su domicilio a Lugo, junto con otras hermanas de la congregación, continuarán con su labor en la parroquia de Abadín durante este curso.

Compartimos algunas fotografías del pequeño homenaje que el equipo de técnicos y directivos de Cáritas Diocesana brindaron recientemente a Rosa, Paquita e Izaskun.

Las Obreras de la Cruz: Este instituto secular femenino fue fundado en Valencia en el año 1934. Son mujeres consagradas que por vocación aspiran a vivir la perfección evangélica y la entrega total al apostolado en la sociedad en la que viven. Cristo Crucificado y la Virgen de los Dolores son las antorchas que iluminan la vida de las Obreras de la Cruz.

Llegaron a nuestra diócesis por medio del obispo Jacinto Argaya, allá por el año 1963. Estuvieron durante muchos años regentando el Seminario de Mondoñedo y más tarde el Teologado Diocesano de nuestra diócesis en Salamanca. Después harían mismo en la Domus Ecclesiae en Ferrol, en el servicio y entrega a los sacerdotes. Desde hace treinta años vivían en la parroquia de Santa Icía de Trasancos de Ferrol-Narón, participando en la pastoral parroquial, especialmente en las actividades de catequesis, Cáritas y Pastoral de la Salud.

Compartimos el álbum fotográfico de la eucaristía que se celebró recientemente en la parroquia de Santa Icía de Trasancos en acción de gracias por Mari Carmen Martínez, María Prieto y Ana M. Lage.

Damos gracias por los dones que han compartido con nosotros y pedimos al Señor que envíe nuevas vocaciones por intercesión de Nuestra Señora de los Remedios y de San Rosendo.

Xosé Román Escourido Basanta
Delegado para la Vida Consagrada

Servicio Diocesano de Comunicación

@mondonedoferrol