- El obispo diocesano presidió un encuentro con el profesorado de Religión y la celebración eucarística en la concatedral de San Julián de Ferrol
La Delegación de Enseñanza celebró ayer en Ferrol la jornada de comienzo de curso, a la que fue convocado todo el profesorado de Religión y representantes de toda la comunidad educativa diocesana.
La jornada comenzó a las 17:30 horas con un encuentro en los locales de la Delegación de Juventud. Durante la reunión, el obispo diocesano, monseñor Fernando García, compartió con cerca de treinta docentes algunas de las principales reflexiones de la encíclica Magnifica Humanitas sobre la educación. El obispo leyó junto con los profesores varios fragmentos del documento en los que el papa León XIV aborda directamente la finalidad de la escuela en la nueva era digital. En este contexto, destacó también la importancia de mantener una alianza educativa entre las familias, los centros escolares, el ámbito político y la comunidad cristiana. Esta colaboración, señaló, resulta esencial para promover una educación basada en la sobriedad tecnológica, la «higiene de la atención», el cultivo de la verdad, la libertad interior y el sentido de la vida.
Celebración eucarística en la concatedral
A continuación, la comunidad educativa se trasladó a la concatedral de San Julián, donde se celebró la eucaristía con la participación de numerosas familias, docentes y miembros del personal educativo. La parte musical corrió a cargo del coro del Colegio Tirso de Molina, junto con el coro de la UPA Ferrol-Centro. La celebración contó con la participación activa de varios colegios en distintos momentos de la liturgia.
Durante la homilía, el obispo diocesano agradeció la acogida de la iniciativa y la presencia de todos los asistentes. Don Fernando describió la celebración como un momento para tomar conciencia de la responsabilidad que implica la tarea educativa: «Sentimos el abismo del quehacer que tenemos enfrente, lo que tenemos que aprender o enseñar, lo que se nos viene encima y los objetivos que tenemos que lograr, y nuestra capacidad. Es entonces cuando pedimos el regalo del Espíritu Santo, que viene en nuestra ayuda». En este sentido, se refirió a los dones de consejo, sabiduría, ciencia y fortaleza como herramientas necesarias para afrontar el nuevo curso y responder a los desafíos de la educación.
«Enseñar a mirar» con una nueva perspectiva
A partir del Evangelio proclamado, el obispo subrayó que la tarea educativa está estrechamente relacionada con la capacidad de aprender a mirar más allá de las apariencias. «Tenemos que ser capaces de enseñar a mirar, porque no todo es como parece. Jesús enseña al fariseo a mirar de otra manera a aquella mujer, para descubrir en ella su dignidad y su valor. Este es el empeño de todo proceso educativo: enseñar a mirar a las personas y descubrir en ellas su dignidad y valor infinito». Con estas palabras, Fernando García puso de relieve que educar no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino también en ayudar a reconocer el valor y la dignidad de cada persona.
Envío de los profesores de Religión
Al término de la eucaristía, el obispo entregó a todos los profesores de Religión un documento en forma de missio, como signo del envío que reciben de la Iglesia de Mondoñedo-Ferrol para anunciar a niños y jóvenes el misterio de Dios y de su Iglesia.
Fernando García animó a los docentes en el inicio del nuevo curso y les deseó fecundidad en su tarea educativa. La jornada concluyó con una fotografía de recuerdo y con un ambiente de fraternidad y pertenencia a una misma comunidad diocesana.












Nacido en Ferrol el 21 de abril de 1983. Realiza los estudios posobligatorios, hasta COU, en el Colegio Tirso de Molina de los PP. Mercedarios en Ferrol.
Nacida en Ferrol (A Coruña) el 24 de mayo de 1972.




















