Brillante homenaje a D. Enrique Cal Pardo en Mondoñedo por su centenario

Mondoñedo se volcó con el aniversario a Enrique Cal Pardo con motivo del centenario de su nacimiento, que aunque fue en el municipio de Viveiro (Galdo, 1922) eso no quitó para que una parte muy considerable de su vida estuviese vinculada de forma muy directa no ya solo a la ciudad episcopal mariñana, sino también al propio lugar en el que se celebró la primera parte de los actos: la Catedral de Mondoñedo. En la segunda los actos fueron a otro lugar que estuvo también en el corazón y la mente del homenajeado: el seminario Santa Catalina, donde se presentó un libro dedicado a su figura y que se regaló a todos los asistentes.
 

Sacerdote e historiador

Enrique Cal Pardo fue deán de la catedral mindoniense pero, más allá de eso, su afán de estudio y entendimiento de su entorno le llevó a convertirse en uno de los grandes historiadores de Galicia. Sus estudios, pero también su personalidad y entrega a la Iglesia le llevó a ser nombrado Prelado de Honor por el Papa, cargo que le hizo mucha ilusión y que ostentó hasta su fallecimiento en abril del año 2016 en la localidad de Burela a los 93 años de edad.
 

Misa, ofrenda floral y responso

Para conmemorar su figura la Diócesis se vistió de gala y vistió de gala la Catedral con una misa que tuvo lugar a las once y media de la mañana que se convirtió en un acto de gran solemnidad que estuvo presidida además por el obispo de la diócesis, Fernando García Cadiñanos. Aunque la misa ya estuvo dedicada a su persona, a su término tuvo lugar una ofrenda floral y un responso que se encargó de realizar el obispo sobre la tumba del antiguo deán, en el claustro catedralicio.
 

Libro memorialista

Posteriormente los participantes en el homenaje se desplazaron al seminario Santa Catalina donde se presentó un libro en el que se analiza mejor su figura y se le recuerda tanto a nivel personal como profesional, recordándole como un historiador de gran talento, pero también como una persona muy vinculada a los pobres tras haberse formado como teólogo en la Universidad de Comillas para regresar luego a Mondoñedo donde ya se quedaría durante más de sesenta años en un compromiso personal, como él mismo reconocía, «Cos máis pobres, cos que sofren e coa Igrexa”. Ese compromiso y sus estudios le llevaron a la consecución de la Medalla de Bronce de Galicia que la Xunta le concedió en el año 1997.

Durante ese tiempo escribió el monumental Episcopologio mindoniense, la gran obra de su vida, aunque también fue un estudioso de la figura del mariscal Pardo de Cela así como de su tiempo recopilando numerosos documentos del siglo XV”.
 

Intervenciones

En el acto académico intervinieron, junto al obispo García Cadiñanos, el rector de la Universidad de Santiago de Compostela, Antonio López Díaz, antiguo alumno del Seminario; el alcalde de Mondoñedo, Manuel Otero; el cronista oficial de la ciudad, Antonio Reigosa: el organizador del acto, profesor y dramaturgo Francisco Piñeiro y el hermano del ilustre sacerdote, Francisco Cal Pardo, que agradeció el homenaje en nombre de la familia.

A los actos de homenaje asistieron, además de sacerdotes diocesanos antiguos alumnos de don Enrique, un  nutrido grupo de exseminaristas y amigos de don Enrique llegados de Vivero y otros puntos de la Mariña lucense.

Texto: Pablo Villapol – El Progreso
Fotografías: Ramón Loureiro – El Progreso

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