- La directiva agradeció personalmente la dedicación de los equipos comarcales de Cariño y Ribadeo
- Tres jóvenes voluntarios participaron en la Escola de Voluntariado de Galicia
La delegación diocesana de Manos Unidas ha estado muy activa a lo largo del verano. Sin duda, a ello ha contribuido la creación del grupo joven de Manos Unidas en Ferrol, las actividades promovidas por la comarcal de Valdoviño y la recientemente creada en Ribadeo. Y es que, en palabras de la delegada de Manos Unidas, Remedios Rey, “el verano es también un tiempo para sensibilizar, para acercarnos a un público que generalmente no llegamos y para conseguir algunos ingresos que siempre vienen bien a los proyectos que promovemos”. Ella misma aprovechó esta temporada estival para visitar y animar a los equipos de Cariño y Ribadeo.

Resumiendo las diferentes actividades, desde la delegación señalan que algunos de los voluntarios del grupo joven de Manos Unidas se hicieron presentes en la Escola de Voluntariado que se desarrolló en el albergue e instalaciones del Museo Etnográfico de Teixeiro. En ella participaron quince jóvenes de las delegaciones gallegas de Manos Unidas, tres de ellos de Mondoñedo-Ferrol. Su objetivo era el de formar a jóvenes solidarios y compartir inquietudes. “Fue una experiencia muy positiva para entrar en contacto con otros jóvenes», lo describe Remedios, «y para descubrir la riqueza de posibilidades y actividades que Manos Unidas puede promover. Sin duda, vinieron con buenas ideas”, destacó.

También los voluntarios de la comarcal de Valadoviño colocaron un stand informativo con productos y cartelería de Manos Unidas en diferentes eventos que congregan a gran cantidad de visitantes: por ejemplo, el 9 de agosto lo hicieron en el Festival de Carrilanas de Valdoviño y el día 28 en el Pantín Classic. “No es tanto lo que se recauda como la presencia y el saber que tenemos que ser solidarios siempre”, recalca la delegada.
Por su parte, los nuevos voluntarios de Ribadeo hicieron lo propio en los salones parroquiales con motivo del final del verano, con la presencia de un visitante muy especial, monseñor Antonio Valín, ribadense y obispo de la diócesis de Tui-Vigo.

Desde la delegación de Manos Unidas, con el inicio del nuevo curso, hacen un llamamiento a cuantos nuevos voluntarios deseen hacerse presentes durante este curso: “Que vengan a nuestra sede y les informaremos”, anima Remedios.








Nacido en Ferrol el 21 de abril de 1983. Realiza los estudios posobligatorios, hasta COU, en el Colegio Tirso de Molina de los PP. Mercedarios en Ferrol.



















