-
El obispo diocesano presidirá la celebración en la que los catecúmenos completarán su proceso de iniciación cristiana tras meses de preparación
La Vigilia Pascual en la noche del Sábado Santo es la vigilia más importante del año y la celebración propia para recibir los sacramentos de la iniciación cristiana de manos del obispo. Se trata de una celebración en la que se acoge en la Iglesia a los catecúmenos que han venido preparándose para recibir el bautismo y que, durante la Cuaresma, lo han hecho de una manera más especial.
Este año, en la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, serán cuatro los adultos que reciban el bautismo, la confirmación y la eucaristía (los sacramentos de la iniciación cristiana) en Mondoñedo durante la Vigilia Pascual (4 de abril, 22:00 horas). Otra adulta que se ha preparado igualmente lo hará durante el Domingo de Pascua en la concatedral de Ferrol.
La experiencia de cada uno es muy diversa porque su experiencia vital es muy diferente. Compartimos algunos de sus testimonios:
Gary: «Es una manera de formalizar algo que he descubierto y hecho mío, una fe que me convence y me llena»
Gary (46 años) vive actualmente en Cervo y trabaja en Alcoa. Procedente de Sudáfrica, de tradición protestante, su vida transcurrió por diversos países hasta que se afincó en Galicia al casarse. Esto le dio oportunidad para conocer los ritos y la fe católica, que lo convencieron y le descubrieron aspectos que desconocía y que comenzó a valorar, como «la vida de los santos, la unidad y organización de la Iglesia en su universalidad…». Hace unos meses hizo un retiro Emaús, que le ayudó a dar este paso de recibir el bautismo: “Es una manera de formalizar algo que he descubierto y hecho mío, una fe que me convence y me llena. El bautismo es un momento donde abandonas el hombre viejo para comenzar de nuevo, empiezas una vida nueva como expresa el agua que nos limpia”. Para él, el bautismo «nos abre a una familia que es la Iglesia, una comunidad que Jesús tiene para trasformar el mundo y para enseñar y comunicar la fe. Es una comunidad de creyentes con una hermosa historia, con multitud de obras y de acciones que ha ido evolucionando en el tiempo. Son muchas las cosas que no conocemos de la Iglesia hasta que no te introduces en ella, como por ejemplo la vida y la obra de los santos». También recibirá el sacramento de la eucaristía, “un misterio que te da fuerza, un regalo a través del cual puedes participar en la vida de Dios pues es Jesús mismo el que se nos entrega. Es un privilegio poder llevar a Dios, te transforma y te hace distinto”.
Paula Carina: «He hecho un camino que ahora tiene en el bautismo un momento especial»
Paula Carina (46 años) también acoge con enorme alegría poder vivir este acontecimiento en su vida. Se va a casar muy pronto, pero antes quería bautizarse. De nacionalidad portuguesa, vive en la parroquia de Cabarcos. De pequeña, su familia no la bautizó, pero sí a sus hermanos. Recibió, sin embargo, una educación católica y ahora quiere “formalizar lo que he vivido pero no he podido dar el paso. No es un simple rito, sino que tiene un sentido más profundo del que el rito es expresión. A través del bautismo es una manera de expresar que creo en Jesús, aquel que es la palabra que leo en la Escritura. Desde niña me ha acompañado, he hecho un camino que ahora tiene en el bautismo un momento especial”. Su preparación la ha desarrollado junto a un grupo con otros adultos que se reunían a leer la Escritura, lo que le ha gustado especialmente: “Después del bautizo me gustaría seguir leyendo con otros la Biblia. Me ha parecido muy interesante”. De Jesús destacaría “el amor que tiene a todos, especialmente al prójimo hasta dar la vida: eso es lo que más me llama la atención”. Al hablar de la Iglesia surge una comparación: una incubadora. Recuerda su infancia que superó gracia a una incubadora: “La Iglesia es semejante a esa máquina que nos permite vivir en nuestra fragilidad y salir adelante”.
Paula: «Recibir la eucaristía es alimentarme de Cristo como mi único Salvador»
Paula (36 años) es caboverdina y lleva casi un año residiendo en Burela. Antes pasó por Portugal y Francia. Ahora trata de asentarse en nuestra diócesis con el objetivo de poder traer a sus hijos junto a ella. Sus padres no quisieron bautizarla y le decían “que lo hiciese de adulto”. En su país se preparó para recibir el bautismo, pero finalmente no lo pudo hacer. Ahora se ha decidido a dar un paso adelante y está muy ilusionada por poder recibir los tres sacramentos y hacerlo en la Pascua: “Yo quise bautizar a mi hijo en la noche de la Pascua. El camino ha sido un proceso que se ha ido haciendo poco a poco». Destaca que a través del bautismo “limpiamos nuestro pecado y nos hacemos hijos de Dios. Además entramos a formar parte de la Iglesia, que es un grupo de personas que nos ayudan a profundizar en el misterio de Dios”. Le gusta especialmente leer la Biblia: “Desde niña la leíamos en casa y veo importante leerla para conocer mejor a Dios y su misterio para con nosotros”. Para Paula, recibir la eucaristía “es alimentarme de Cristo como mi único Salvador”.
Estas son tres de las historias de los catecúmenos de Mondoñedo-Ferrol. Junto a ellos, también estarán Hugo, de 18 años y natural de Ribadeo, y el domingo Carla, de 23 años y natural de Caranza, en Ferrol.
A todos les damos la bienvenida a nuestra Iglesia y les deseamos que el conocimiento de Cristo les ayude en su vida.








Nacido en Ferrol el 21 de abril de 1983. Realiza los estudios posobligatorios, hasta COU, en el Colegio Tirso de Molina de los PP. Mercedarios en Ferrol.
Nacida en Ferrol (A Coruña) el 24 de mayo de 1972.



















