- O proxecto Cuatro40, de Acción Católica Xeral, busca situar a pastoral parroquial en clave de primeiro anuncio e conversión pastoral
O Seminario de Santa Catalina de Mondoñedo acolleu esta fin de semana o I Encontro Cuatro40 de Galicia, unha experiencia de primeiro anuncio promovida por Acción Católica que busca renovar a vida de fe e situar a pastoral en clave misioneira.
Vinte e catro persoas chegadas da dioceses de Mondoñedo-Ferrol, Ourense, Tui-Vigo e Astorga compartiron unha vivencia centrada en catro eixos: o Espírito Santo, a Palabra de Deus, os testimonios e as dinámicas vivenciais, pensados para facilitar un encontro real co Señor e un envío á misión.
A metodoloxía Cuatro40 inspírase nos catro evanxeos e en catro encontros de Xesús con persoas concretas, e recorre ao simbolismo bíblico do número corenta como tempo de preparación e de gracia antes dunha nova etapa.
A organización subliña que este encontro é só o inicio dun camiño: o vindeiro 17 de outubro está convocada unha nova xuntanza para seguir o proceso de primeiro anuncio e inserción nun itinerario de fe acompañado na comunidade parroquial.
Algúns testemuños dalgúns participantes deste encontro:
Luz Alonso
«Este fin de semana he formado parte del Cuatro40 celebrado en Mondoñedo. Un grupo de personas, buscando algo. Yo también, desorientada, sin saber qué, y casi ni cómo ni cuándo. Sin embargo, algo me decía que aquel era mi sitio, que podía confiar. Y poco a poco fui sacando todas las capas –muchas- que tapaban y casi ahogaban mi alma. Escuchando, pude oírme mejor. Hablando, pude entender mi falta y mi búsqueda. Y compartiendo, empezar a sanarme. Este fin de semana me he dejado –¡por fin!- abrazar por el Señor. ¡Cuánto amor me he traído a casa! Sé que esto sólo es el comienzo. Sé que tengo mucho camino que recorrer, y trabajo que realizar. Pero ya no estoy sola. Él está conmigo. Y ha mandado un ejército a mi rescate. Señor, confío en Ti. Señor, estoy aquí».
Concha Quintela
«Aunque ya había oído hablar del Cuatro40 como instrumento del primer anuncio, no estaba muy segura de lo que me iba a encontrar porque cuando preguntaba a Luzma, la presidenta de la ACG de mi diócesis, Mondoñedo-Ferrol, siempre recibía la misma respuesta. ¡Hay que vivirlo! Y después de haber estado inmersa en él desde la tarde del viernes hasta la tarde del domingo entiendo lo que me quería decir. Es difícil explicar con palabras. Fue intenso, emotivo y muy alegre. Todo estaba cuidado hasta el mínimo detalle, desde los testimonios, las celebraciones, las dinámicas, los signos y como no, los momentos de descanso, los “break”, con el único objetivo de llevarme al encuentro con Alguien que me habla, me ilumina, me llama, me da vida, me reconcilia, me santifica, me escucha y me envía: JESÚS. Doy gracias a Dios que en este momento de mi vida me pusiera ante este maravilloso grupo de la ACG porque me llevaron ante el Señor de una forma tan viva, tan alegre, tan fraternal que deseo que otras personas puedan vivirlo. Solo me queda decir: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Fuensanta Cañizal y Lorenzo Santiago
«Íbamos con pocas expectativas, pero nada más llegar, nos vimos envueltos en un ambiente contagioso, que rápidamente nos hizo cambiar el “chip”. La acogida, los testimonios a la luz del evangelio, las dinámicas, el compartir vivencias en el grupo de vida, las canciones, las celebraciones…, nos llevaron a un encuentro con un Jesús muy cercano que nos habla, nos escucha, nos anima, y nos invita constantemente a seguirle. Como se nos propuso al principio, cerramos nuestro “paraguas” y nos dejamos llevar, nos sentimos pequeños ante todo lo que estábamos viviendo, pero dispuestos a acoger en nuestros corazones nuevas inquietudes. En resumen, fue una experiencia muy gratificante y enriquecedora, que nos ha llegado como un regalo para despertar en nosotros, un deseo de que otros vivan lo mismo».











Nacido en Ferrol el 21 de abril de 1983. Realiza los estudios posobligatorios, hasta COU, en el Colegio Tirso de Molina de los PP. Mercedarios en Ferrol.
Nacida en Ferrol (A Coruña) el 24 de mayo de 1972.




















