La UPA Foz ofrece servicios a personas desfavorecidas y proyecta un hogar de oportunidades

El proyecto Agarimo pretende conseguir «una iglesia abierta las 24 horas» · Autor: M. Cuadrado

Echa a andar el "Proxecto Agarimo" para acoger, promover e integrar a las personas más desfavorecidas

Antonio Valín y Alejandro Piñón: "La idea es convertir esta casa en un lugar de relación entre iguales"

Foz, jueves 18 de febrero de 2021.- A principios de año nació en Foz el proyecto Agarimo, para integrar a personas que pasan un mal momento económico, social y vital con el objetivo de promocionarlas y reinsertarlas integralmente. A personas más desfavorecidas que han perdido su trabajo y no tienen recursos, a personas sin hogar, a inmigrantes... están dirigidos los servicios de duchas, lavandería, meriendas, de ocio... que se ofrecen y ya se utilizan en los locales parroquiales de la Unidad Pastoral.

«El objetivo es siempre construir juntos para lograr una sociedad que integre realidades diferentes», incide Antonio Valín Valdés quien, junto con Alejandro Piñón Espasandín, forman parte del equipo pastoral de la UPA, entidad que impulsa este novedoso proyecto que tiene en marcha varias acciones. Las tardes de lunes a viernes, de 17.30 a 19.30 horas, en los locales parroquiales se ofrece un café caliente, merienda y conversación. Es un punto de encuentro y al mismo tiempo un servicio a la comunidad.

El preámbulo fueron los desayunos de Adviento, cuando a final del 2020 grupos de voluntarios de la parroquia ofrecían almuerzo a quien lo necesitara. «La idea es convertir esta casa en un lugar de relación entre iguales; convertir los locales en la casa de toda la comunidad», explica Valín, mientras que Alejandro Piñón ratifica: «La idea es que no se sientan atendidos, sino acogidos». Le siguieron las cenas de Nochebuena y Nochevieja, las comidas de Navidad y de Año Nuevo, y la merienda de Reyes. Eso sí, cumpliendo el protocolo covid, como hacen con todas sus actividades. «La idea original era hacer aquí las comidas y cenas, pero las medidas por el covid lo impidieron y la gente se llevó la comida para tomar en otro lugar», explica Piñón. También en esa ocasión, los beneficiarios de los servicios tuvieron ocasión de escribir una carta y sus Majestades llegaron cargados de alimentos, de prendas de ropa y hasta de neceseres (con geles, champús...) con los nombres grabados de sus futuros propietarios.

Otro de los pilares del proyecto Agarimo son los servicios de lavandería, duchas o peluquería: «Tres cosas tan básicas que son integradoras. El cuidado de la imagen da dignidad».

En las instalaciones también hay un espacio para compartir alegrías, con locales para el ocio, para jugar a las cartas, al dominó o al parchís; un punto de lectura: un punto net (ordenador y acceso a Internet) y, en breve, «llegará la tele». También hay espacios donde se imparte formación (algunos cursos para el empleo) y un punto de recarga del teléfono móvil. «Con el covid se ha intensificado la atención administrativa telemática y sin un número de teléfono móvil una persona se queda desconectada del sistema y del mundo», explican.

Pero las metas del proyecto Agarimo van más allá. A medio plazo quieren conseguir «una iglesia abierta las 24 horas» y con la vista puesta en 2024 pretenden crear un hogar de oportunidades, en coordinación con otras instituciones, vinculado a un proyecto de huerto ecológico, para autoconsumo y venta, «que les proporcione una oportunidad para estabilizar su vida».

El paso final será poder extender el proyecto iniciado en Foz por toda A Mariña lucense.

Otro de los objetivos de la parroquia es seguir trabajando en nuevos caminos de evangelización.

«Buscamos integrar a todos los grupos de la parroquia, no es un proyecto exclusivo de Cáritas. Tenemos voluntarios que son fundamentales en la ayuda que prestan en todo para que este proyecto sea una realidad», explican los promotores, que han llegado a convenios con entidades privadas y empresas para prestar servicio como el de peluquería, y quieren seguir ampliándolos a los sectores de ópticas, gimnasios... Además, desde la Unidad Pastoral focense llevan años trabajando con el Concello, con el que quieren seguir estrechando más vínculos.

Valín Valdés recuerda el trabajo de Cáritas como punto de arranque de este proyecto y para relanzar la vida de la parroquia. «Tenemos una colaboración estrecha con Cáritas Diocesana y trabajamos codo con codo con la trabajadora social Ángeles Álvarez Arias», explican desde el equipo pastoral.

Reportaje: La Voz de Galicia. Edición A Mariña (18.02.2021)
Texto y fotografía: María Cuadrado

Servicio Diocesano de Comunicación

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