Para orar cada día: Jueves

3ª Semana del Tiempo Ordinario

28 de enero de 2021. Festividad de Santo Tomás de Aquino

"La Palabra de Dios no está hecha para ser guardada para sí, no se la recibe verdaderamente se no se está dispuesto a comunicarla"
¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho?

Marcos 4, 21-25

En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero? Pues nada hay oculto si no es para que sea manifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a ser descubierto. Quien tenga oídos para oír, que oiga».

Les decía también: «Atended a lo que escucháis. Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará».
 

Comentario

Jesús, observador de lo real. Ha visto mil veces a su madre en la casa encendiendo la lámpara al anochecer para colocarla, no bajo la cama,  donde resultaría inútil, sino en el centro de la sala, sobre un candelero para que ilumine lo más posible.

A través de este gesto familiar, ya bello humanamente, Jesús ha visto un símbolo. Cada realidad material evoca para él lo invisible. La Palabra de Dios no está hecha para ser guardada para sí, no se la recibe verdaderamente se no se está dispuesto a comunicarla.

Replegarse en sí mismo es impensable para Jesús. Toda vida cristiana que se repliega en sí misma  en lugar de irradiar no es la querida por Jesús. Hay que dejarse captar por el Dios escondido, descubrir su secreto  y luego hacerse servidor de Él, trabajando para que otros lo descubran.

Jesús no se ha propuesto ser, de antemano oscuro. No  podemos guardar para nosotros nuestros descubrimientos, sino que tenemos que compartirlos. Jesús ha observado también a los comerciantes de su tiempo cuando están midiendo el trigo o la sal: se tasa más o menos… “la medida que uséis la usarán con vosotros”.


Pregunta para reflexionar

¿Cuál es la imagen de Jesús que está en mí? ¿Quién es Jesús para mí y quién soy yo para Jesús?
 

Oración

Jesús, abre nuestro corazón a tu misterio.
Que nuestra medida de amar, sea amar sin medida.

Concepcionistas de Viveiro

Comunidad de las Madres Concepcionistas Franciscanas de Viveiro