Luis Miguel Rojo Septién es sacerdote de los Misioneros Paúles y actual delegado episcopal de Cáritas Española, con una amplia trayectoria pastoral, formativa y de servicio en el ámbito de Cáritas y la acción social de la Iglesia. En estos días visita la diócesis de Mondoñedo-Ferrol en el marco de la Semana de la Caridad, una campaña que invita a reconstruir la fraternidad y a renovar el compromiso comunitario con las personas más vulnerables.
Cáritas llama a reconstruir la fraternidad en su Campaña 2026. ¿Qué ámbitos de fraternidad son más urgentes reconstruir y cuidar dentro del panorama humano de la sociedad española actual?
La llamada a reconstruir la fraternidad supone una propuesta integral que afecta a todos los ámbitos de la realidad, desde lo personal hasta lo político, pasando por las relaciones de proximidad con nuestros vecinos más cercanos. Pero me gustaría resaltar hoy dos ámbitos: por un lado las actitudes personales de apertura, reconocimiento y amor hacia los demás, que nos lleva a salir de nosotros mismos para ver al otro, esté cerca o lejos, como un hermano; el segundo ámbito es el político, donde considero urgente desarrollar la fraternidad, desde políticas que pongan a las personas en el centro, especialmente a los que hoy son excluidos de la sociedad: parados, ancianos en soledad, migrantes…, hasta recrear un diálogo fraterno, basado en el respeto y la búsqueda conjunta del bien común.
Recordamos en la campaña de este año que todo parte de una elección consciente y firme que estamos llamados a realizar, porque la fraternidad requiere que nos empeñemos en ella diariamente.
¿Qué claves y principios debe tener claro una Cáritas parroquial o diocesana a la hora de realizar su trabajo y voluntariado, para que tenga el carácter esencial cristiano y evangelizador, frente a lo que pueda resultar el trabajo de servicios sociales o de una ONG?
El ser y el hacer de Cáritas nace de Jesucristo y tiende igualmente a él. Cáritas se esfuerza en ser esa caricia que Dios realiza a través de la Iglesia a las personas más vulnerables. Cáritas comparte la vida de los están en los márgenes del camino, convencida que en ellos Dios se hace presente y ofreciendo la esperanza de quien sabe que Dios siempre está a nuestro lado. Por ello, el trabajo y el voluntariado de Cáritas en ocasiones puede consistir en acciones que a simple vista son muy similares a las de una ONG o los servicios sociales, pero lo que nos mueve y hacia donde nos dirigimos es muy diferente, porque es Dios mismo. De aquí brotan unas claves propias como son: las actitudes de servicio y entrega que han de tener los trabajadores y voluntarios; el reconocimiento de un hermano en las personas a las que servimos; la mirada integral de la persona atendida, incluida su espiritualidad, como parte fundamental de su desarrollo; o la búsqueda del bien común como esfuerzo en la construcción del Reino de Dios.
Licenciado en Teología Bíblica y doctorado en Doctrina Social de la Iglesia, dos especialidades que se complementan y se apoyan mutuamente a la hora de una acción social. ¿Cómo llevar a cabo una mayor formación en ambos campos con el voluntariado?
Creo que el gran reto que tenemos los cristianos y también los voluntarios es ser capaces de leer la vida en clave de fe. Me refiero a que la fe no es algo externo, que realizo exclusivamente los domingos cuando voy a la Iglesia, sino que la fe tiene consecuencias en todos los ámbitos de nuestra vida. El voluntariado está llamado a realizar una lectura de su realidad personal y de su labor como voluntario desde los ojos de la fe, reconociendo la presencia de Dios en ella y colaborando en el desarrollo de todas sus potencialidades. Necesitamos una formación que pase por el corazón, eso significa que debe abarcar todas las dimensiones personales, desde la afectividad a la razón y la voluntad. Este es el gran reto que tenemos hoy los voluntarios, formar nuestro corazón, y eso pasa por pararse a reflexionar con la razón, dejar que nos transforme personalmente e implicarnos con nuestro compromiso.
¿Qué importancia tiene el voluntariado en Cáritas, cómo debemos valorarlo y cómo hacer para que toda la comunidad se sienta miembro y partícipe de la labor de Cáritas?
El voluntariado forma parte de la esencia misma de Cáritas, porque es la expresión del compromiso de los cristianos. Algunos aspectos que podemos reforzar serían: revisar como se articulan las dimensiones celebrativas, de anuncio y caritativa en la vida de los cristianos y de las comunidades; favorecer las experiencias de voluntariado adaptas a la realidad, porque la gran dificultad es dar el primer paso; ofrecer una visión integral del voluntariado, como parte esencial de la vida comunitaria; etc. Tenemos el reto de revisar nuestro modelo de vivir la fe, no de modo individual sino comunitariamente y eso implica redescubrir y valorar el voluntariado como parte esencial de la misma.
¿Qué ha cambiado en la forma y métodos de trabajo de Cáritas en los últimos treinta años?
La labor de Cáritas es dinámica, porque se sitúa dentro de un proceso histórico en el que Dios se hace presente. En treinta años han cambiado muchas cosas, se ha pasado de un modelo más asistencial, que procuraba dar respuesta a las necesidades materiales de la persona, a un modelo más integral, donde se tienen encuentra otras dimensiones de la persona, como la relacional o la espiritual. También ha cambiado el perfil de las personas en exclusión, cuyas situaciones son cada vez más complejas. Por otro lado, se han cambiado los métodos, ahora se insiste mucho en el acompañamiento, respetando mucho los procesos personales. Se trabaja en clave de derechos humanos e intentamos transformar la sociedad, desde la incidencia política a los programas de economía social, por citar algunos.
¿Qué destacaría del papel del Informe FOESSA y de su repercusión en los medios de comunicación y cuál es su impacto y escucha institucional?
El Informe FOESSA es uno de los grandes tesoros que tiene Cáritas y la Iglesia española, porque nos brinda una radiografía de la exclusión social en España exhaustivo y nos permite dar una respuesta adecuada. En este informe se ha manifestado la urgencia de cambiar el modelo social en el que estamos inmersos e invita la fraternidad y el cuidado como palancas de cambio. El impacto del informe ha sido amplio y ha estado muy bien acogido por instituciones de todo ámbito, tanto de índole académico como político o del tercer sector. Aún así, pienso que tenemos un déficit en cuanto al impacto del informe dentro de la Iglesia. En estos momentos estamos poniendo en marcha una serie de herramientas que faciliten realizar una lectura creyente del Informe FOESSA, para que este pueda ayudar a las comunidades cristianas ha realizar una pastoral que tenga más impacto y que favorezca un cambio de la sociedad actual a una que se parezca más a la civilización del amor.
Entrevista de Javier Martínez










Nacido en Ferrol el 21 de abril de 1983. Realiza los estudios posobligatorios, hasta COU, en el Colegio Tirso de Molina de los PP. Mercedarios en Ferrol.
Nacida en Ferrol (A Coruña) el 24 de mayo de 1972.




















