“La Iglesia nos necesita a todos”: Mondoñedo acoge la institución de 19 laicos en diversos ministerios

  • La diócesis apuesta por una Iglesia corresponsable, donde cada bautizado tiene un lugar en la misión
  • Ministerios laicales de lectorado, acolitado y catequesis se consolidan como respuesta a los retos pastorales actuales

La catedral de Mondoñedo acogió el pasado domingo, solemnidad de Pentecostés, una celebración especialmente significativa para la vida diocesana. Diecinueve laicos, procedentes de distintas parroquias y unidades pastorales (UPA), recibieron los ministerios de lectorado, acolitado y catequista en el marco de la eucaristía.

La ceremonia estuvo presidida por el obispo diocesano, monseñor Fernando García, y concelebrada por numerosos sacerdotes vinculados a las comunidades de origen de los candidatos. Tras la proclamación del evangelio, el vicario para la Sinodalidad presentó a los participantes, ofreciendo una síntesis de su proceso formativo y de su procedencia.

En la homilía, el obispo subrayó el carácter histórico de la celebración, destacando que se trataba de un acontecimiento inédito en la diócesis: la institución de ministerios laicales en personas que no se encaminan al ministerio presbiteral, incluyendo mujeres y catequistas, como servicio a la Iglesia diocesana. Asimismo, agradeció el camino recorrido y la disponibilidad de los candidatos.

El prelado señaló también que la celebración permitía “palpar la acción del Espíritu”, que suscita carismas y ministerios para el bien común, y comparó la Iglesia con una orquesta en la que todos son necesarios para que el Evangelio resuene en el mundo. En este sentido, recordó la diversidad de funciones dentro de la comunidad eclesial, fundamentada en la dignidad bautismal.

En un tercer momento, centró su reflexión en la dimensión misionera, recordando que la misión de la Iglesia es, en último término, la misión de Dios: dar vida y llevar al encuentro con el Señor. Invitó a los candidatos a vivir su servicio no solo como ejercicio de funciones litúrgicas, sino como una verdadera participación en la misión evangelizadora.

Tras la homilía tuvo lugar el rito de institución de los ministerios. Los candidatos fueron instituidos, en primer lugar, en el lectorado; a continuación, en el acolitado; y, finalmente, en el ministerio de catequista. Cada rito incluyó una invitación a la oración, un momento de silencio, la bendición y la entrega de un signo propio: el evangeliario para los lectores, el cáliz para los acólitos y la cruz para los catequistas.

Al término de la celebración, el obispo hizo entrega de los correspondientes nombramientos, con una misión de cuatro años en sus respectivas parroquias y UPA.

La jornada concluyó con una fotografía de familia y un momento de convivencia en los salones del Seminario.

Más fotos en Instagram

Artículos relacionados

Síguenos

5,484FansMe gusta
4,606SeguidoresSeguir
1,230SuscriptoresSuscribirte

Últimas publicaciones

Etiquetas