Formación y empleo rural para personas migrantes

  • Un grupo de migrantes se formará y vivirá en la rectoral de A Lagoa (Alfoz), en un proyecto que une solidaridad, patrimonio y repoblación
  • El plan incluirá prácticas en explotaciones ganaderas y talleres forestales con el fin de generar oportunidades de trabajo y revitalizar pueblos con escasa población activa
  • La iniciativa, coordinada por la diócesis y la Fundación La Caixa, está ligada al proyecto Corredores de Hospitalidad, de la Conferencia Episcopal Española

Con cerca de 1.500 habitantes y una edad media que supera los 57 años, Alfoz es uno de los concellos del rural mariñano que sufre con fuerza la despoblación. A más de 1.800 kilómetros de distancia, miles de migrantes y refugiados subsaharianos que llegaron a España en patera esperan en centros de acogida una oportunidad para empezar una nueva vida. Y de la conjugación de esas dos necesidades surgió la idea de reformar la antigua casa rectoral de A Lagoa, en Alfoz, que llevaba tiempo abandonada.

Un proyecto que impulsa actualmente la diócesis de Mondoñedo-Ferrol en colaboración con la Fundación La Caixa con un doble objetivo. Por un lado, el de sumar población fija al eje de municipios Alfoz-Lourenzá-O Valadouro, donde los censos demográficos no son alentadores puesto que cada vez nacen menos niños; y por otro, el de facilitar, mediante el acompañamiento, la integración real de un colectivo desfavorecido, el migrante, que al llegar a España se enfrenta al reto de encontrar vivienda, trabajo y asentarse en una comunidad a la que pueda aportar cosas al tiempo que esta es empática con sus necesidades.

Según detalla la directora de Cáritas en la diócesis, María Victoria González Rodríguez, la implicación de los vecinos será clave para acoger a los migrantes (serán entre 4 y 5, la cifra todavía no está cerrada) que se establecerán en la antigua rectoral de A Lagoa en los primeros meses del 2026. «El proyecto saldrá adelante si estamos en contacto con la comunidad actual. Si los vecinos aceptan a estas personas que vienen de fuera, y ellas hacen a la vez esfuerzos por integrarse», detalla. De ahí que del proyecto Revive Rural también forme parte una «red de personas que va a tratar de abrir las relaciones sociales» organizando «actividades que favorezcan el intercambio de culturas».


En una explotación de vacuno

La iniciativa se llevará a cabo con Corredores de Hospitalidad, de la Conferencia Episcopal, e incluirá acciones de promoción y acceso al trabajo. Dos trabajadoras de Cáritas de A Mariña tendrán un despacho propio en la rectoral para realizar las tareas de acompañamiento. En el apartado de formación laboral en centros de trabajo colaborará, entre otros, una explotación de vacuno de leche que hay cerca y que ha abierto recientemente una quesería artesana. «Queremos dinamizar el empleo en la zona», señala Victoria González, que indica que otras de las posibilidades de formación serán cursos de peón forestal. Un sector que en la comarca desarrolla una potente actividad.


Segundo uso a edificios religiosos abandonados o vacíos

Pero la de la casa rectoral de Alfoz no es la única actividad con la que la diócesis Mondoñedo-Ferrol trata de darle un segundo uso en el momento actual a edificios religiosos abandonados o vacíos. En locales parroquiales de Foz, por ejemplo, Cáritas y la congregación de las Hijas del Divino Celo desarrollan el programa Familia Educa, de refuerzo educativo para niños en situación de vulnerabilidad. En Viveiro, dos pisos de la Iglesia son cedidos a familias cuya situación es muy precaria, y también en este municipio se desarrolla otro proyecto para facilitar la integración real de adolescentes migrantes. «Sin infraestructura, sin locales, Cáritas no podría emprender estos proyectos», concluye González.

Fuente: La Voz de Galicia – Edición A Mariña / Imagen: Xaime Ramallal

Artículos relacionados

Síguenos

5,484FansMe gusta
4,606SeguidoresSeguir
1,230SuscriptoresSuscribirte

Últimas publicaciones

Etiquetas