- Niños, monitores y personal de intendencia disfrutaron de la convivencia en torno a las Bienaventuranzas como camino de felicidad
El Campamento Diocesano de Mondoñedo volvió a convertirse, un año más, en una de las citas más esperadas del calendario pastoral de la diócesis. Del 19 al 26 de julio, 32 niños procedentes de distintas parroquias, junto con 11 monitores y 8 personas de intendencia, participaron en una semana de convivencia, diversión y crecimiento en la fe.
La actividad comenzó con un ambiente especialmente festivo, marcado por la alegría compartida desde los primeros momentos. Entre cantos, abrazos y muchas ganas de comenzar la aventura, el grupo fue dando forma a ocho días intensos de juegos, risas y amistad, en los que no faltaron tampoco momentos de encuentro y celebración.

Uno de los momentos más destacados fue la visita del obispo don Fernando, quien quiso acompañar al grupo y compartir con niños y monitores el buen ambiente vivido durante estos días. Su presencia contribuyó a reforzar el carácter diocesano de una iniciativa que busca unir convivencia, formación cristiana y experiencia comunitaria.
Este año, el campamento se desarrolló bajo una original propuesta temática: un gran laboratorio en el que los participantes asumieron el reto de encontrar la fórmula definitiva de la felicidad. A través de dinámicas, juegos y distintos “experimentos”, los niños fueron descubriendo que la verdadera respuesta no estaba en ningún matraz ni en una ecuación, sino en las Bienaventuranzas que Jesús propone como camino seguro hacia la felicidad auténtica.

Más allá de las actividades lúdicas, el campamento ofreció también espacios para profundizar en la amistad con Jesús y en la vivencia compartida de la fe, en un entorno cuidado y pensado para favorecer la convivencia, la participación y el crecimiento personal y cristiano de los más pequeños.
La organización ha querido agradecer de manera especial la confianza de las familias, así como la entrega de los voluntarios, del equipo de intendencia y, especialmente, de los monitores más jóvenes, que han dedicado parte de sus vacaciones a hacer posible esta experiencia con entusiasmo, responsabilidad y alegría.
Con la satisfacción de lo vivido, el equipo organizador ya trabaja en la preparación del próximo curso, con el deseo de seguir ofreciendo a niños y niñas de la diócesis una propuesta educativa, pastoral y comunitaria tan enriquecedora como esta.









Nacido en Ferrol el 21 de abril de 1983. Realiza los estudios posobligatorios, hasta COU, en el Colegio Tirso de Molina de los PP. Mercedarios en Ferrol.
Nacida en Ferrol (A Coruña) el 24 de mayo de 1972.




















