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La renovación de la sala de investigadores y de las oficinas técnicas, así como el traslado de la Cancillería a otras dependencias, permitirá ofrecer una atención más adecuada y eficiente a los usuarios
El archivo diocesano de Mondoñedo ha renovado recientemente parte de sus instalaciones y equipamientos gracias a una subvención concedida por el Ministerio de Cultura (en el marco de la convocatoria de 2026 de ayudas a entidades privadas sin ánimo de lucro para la mejora de sus archivos). Estas ayudas tienen como finalidad impulsar proyectos que contribuyan a la conservación y difusión del patrimonio documental español.

Los trabajos han permitido modernizar la sala de investigadores, donde se han instalado seis mesas y sus correspondientes sillas para los puestos de consulta. También se han incorporado flexos LED de bajo consumo, que mejoran la iluminación y favorecen unas condiciones más apropiadas para las personas que consultan la documentación. La intervención incluye también la renovación del mobiliario de las oficinas destinadas al personal técnico, con la instalación de nuevas mesas y sistemas de iluminación. Además, el archivo ha incorporado dos ordenadores y un escáner, un equipamiento que permitirá iniciar próximamente los trabajos de digitalización de sus fondos.
Un espacio más accesible para los usuarios
Las mejoras se completarán con la instalación de una centralita telefónica, la ampliación de la cobertura wi-fi y la reorganización de algunos departamentos de la curia diocesana.
En concreto, la Cancillería-Secretaría —que incluye, entre otros servicios, la gestión relacionada con los cementerios— dejará de compartir espacio con el archivo, ubicándose en las oficinas de la curia con un acceso independiente. La reorganización permitirá ofrecer una atención más adecuada y garantizar una mayor independencia e intimidad tanto para los trabajadores como para los visitantes a cada uno de estos servicios.
Carlos Alonso, técnico diocesano de archivos, explica que se trata de actuaciones previstas desde hace tiempo y “orientadas a mejorar tanto la acogida de los usuarios como los servicios que presta la diócesis”.

Digitalización de los libros parroquiales
En cuanto al apartado técnico, la adquisición del escáner permitirá al archivo comenzar a definir y poner en marcha un plan de digitalización. En una primera fase, la previsión es centrar los trabajos en aquellos libros parroquiales más deteriorados, con el objetivo de reducir su manipulación física y contribuir así a frenar su deterioro material.
La digitalización facilitará también el acceso de los investigadores a la documentación y permitirá al personal técnico dedicar más tiempo a otras tareas, como la descripción y la catalogación de los fondos, un proceso que, según Alonso, «nos gustaría impulsar en los próximos años».
Consolidarse como un archivo del siglo XXI: tejiendo redes
Por último, desde el archivo también se marcan como objetivo seguir fortaleciendo la colaboración con otras instituciones: «Queremos seguir impulsando redes de contacto con otros archivos diocesanos y apoyarnos en la Asociación de Archiveros de la Iglesia en España, a la que ya pertenecemos, para cuestiones técnicas y legales». «Además», señala Alonso, «a través de la Cátedra que mantiene la diócesis con la Universidade da Coruña, esperamos contar con un equipo estable de estudiantes y recién graduados en Documentación (a través de becas), que nos ayuden a poner en marcha este plan, necesario para adaptar nuestro archivo a las necesidades del siglo XXI».









Nacido en Ferrol el 21 de abril de 1983. Realiza los estudios posobligatorios, hasta COU, en el Colegio Tirso de Molina de los PP. Mercedarios en Ferrol.
Nacida en Ferrol (A Coruña) el 24 de mayo de 1972.




















