- Mensaje del obispo de Mondoñedo-Ferrol en el 27º aniversario de Diario de Ferrol
Diario de Ferrol alcanza su vigesimoséptimo aniversario de publicación. Una cabecera ya madura, con experiencia y bregada en las dificultades. Paralelamente, es una marca con la suficiente juventud como para innovarse y recrearse de nuevo. Así lo hace cada mañana. Y también periódicamente para afrontar los retos de una época diferente a aquella en la que nació con perspectivas complejas para el mundo de la comunicación. Le avala, especialmente, la cercanía que es la seña de identidad de un periódico de provincias que sabe relatar lo cercano, lo próximo, sin olvidar las relaciones de un mundo en el que todo está conectado.
Mi felicitación a los que lo hacen posible cada día, especialmente a su equipo de redacción. Públicamente quiero expresar mi agradecimiento porque han sabido incorporar las noticias de la Iglesia de Mondoñedo-Ferrol y de lo religioso como un elemento que conforma también nuestra sociedad ferrolana. En tiempos de un laicismo excluyente, donde lo religioso se trata de ocultar ideológicamente en otros medios, esto se agradece especialmente. Me parece que el factor religioso, especialmente en su configuración cristiana, ayuda y construye nuestra sociedad. Es un servicio que humildemente hacemos tratando de colaborar en la edificación de un entorno al que no le falten referentes éticos, orientaciones de sentido y esperanza vital. La fotografía de cada día que aparece en las páginas del Diario de Ferrol, sin el hecho religioso o reducido este a lo costumbrista, anecdótico o extravagante, sería una fotografía manipulada y ausente de verdad.
El periodismo hoy se enfrenta, entre otros retos, al nuevo escenario que supone la inteligencia artificial. Hace unos días, el papa León hacía este análisis de los medios de comunicación que me parece muy certero: “Desde hace tiempo existen múltiples pruebas de que algoritmos proyectados para maximizar la implicación en las redes sociales —redituable para las plataformas— premian emociones rápidas y penalizan en cambio expresiones humanas que necesitan tiempo, como el esfuerzo por comprender y la reflexión. Encerrando grupos de personas en burbujas de fácil consenso y fácil indignación, estos algoritmos debilitan la capacidad de escucha y de pensamiento crítico y aumentan la polarización social. A esto se sumó una confianza ingenuamente acrítica en la inteligencia artificial como “amiga” omnisciente, dispensadora de toda información, archivo de toda memoria, “oráculo” de todo consejo”.
En tiempos de digitalización que afecta a la polarización, difunde el pensamiento débil, ofrece información pero no análisis, la prensa local no puede olvidar dos premisas que nos pueden ayudar a enfrentarnos sólidamente ante estos retos:
· En primer lugar, la cercanía: Es importante cultivar esa cercanía que no es solo proximidad, sino que fundamentalmente es afecto y cariño a lo que se cuenta y lo que se narra. La cercanía de poner rostros concretos que hacen noticia y que quizás no son la noticia. Sabemos perfectamente que la historia no la construyen “los grandes” que aparecen en los manuales, sino que se entreteje en las historias concretas de la gente sencilla que sufre, a veces, las decisiones de los importantes.
· En segundo lugar, la capacidad de reflexión y de análisis. Sabemos que la verdad es un horizonte y un camino que se va construyendo y alcanzando. En un mundo donde los inputs y los like lo dominan todo, donde existen oscuros intereses económicos y políticos que nos manipulan, necesitamos faros y voces que nos ayuden a crecer, discernir, analizar, conocer. Esta es una de las tareas del periodismo que no se puede perder.
Mi felicitación y mis mejores deseos a Diario de Ferrol.
+Fernando, obispo de Mondoñedo-Ferrol








Nacido en Ferrol el 21 de abril de 1983. Realiza los estudios posobligatorios, hasta COU, en el Colegio Tirso de Molina de los PP. Mercedarios en Ferrol.
Nacida en Ferrol (A Coruña) el 24 de mayo de 1972.




















