- Más de quinientos fieles participaron en la eucaristía jubilar presidida por el obispo y concelebrada por quince sacerdotes
- La colecta solidaria de la jornada recaudó 720 euros que, junto con los 1.654 obtenidos durante el año, se destinarán al proyecto diocesano Oblatas de Ferrol
La diócesis de Mondoñedo-Ferrol cerró el Año Jubilar con una solemne celebración en la catedral de la Asunción de Nuestra Señora en Mondoñedo. Al acto asistieron más de 500 personas procedentes de toda la diócesis, pero muy especialmente del arciprestazgo de Mondoñedo. La ceremonia estuvo presidida por el obispo Fernando García Cadiñanos y concelebrada por más de quince sacerdotes. También estuvieron presentes los siete seminaristas de la diócesis.
La jornada comenzó a media tarde con una peregrinación por la naves del templo catedralicio, donde se fueron cantando las letanías de los santos y se hizo una parada en la pila bautismal para la renovación de las promesas bautismales. A continuación, hubo un tiempo para la celebración comunitaria del perdón que fue aprovechada por muchos fieles. Después comenzó la eucaristía, que fue animada por el coro parroquial de A Devesa, que interpretó una magnífica misa acompañada por el órgano catedralicio.
Mons. García Cadiñanos: “El Jubileo nos ha servido para volver a Cristo”
Durante la homilía, el obispo animó a que nuestra Iglesia diocesana fuera también una gran familia de familias, “donde todos nos sintamos acompañados, acogidos, alimentados, respetados y valorados, al igual que sucede en nuestras familias“. Tras este deseo, el obispo invitó a dar gracias al Señor “por las gracias derramadas en esta tierra fértil que es nuestra Iglesia diocesana para que de fruto abundante a lo largo de todo este año”. En ese sentido, recordó los momentos de encuentro jubilares y las peregrinaciones tenidas a lo largo del año. Haciendo una valoración del Jubileo, señaló que este tiempo “nos ha servido para volver a Cristo, que es la luz, la piedra angular sobre la que nos edificamos. Cuando nos alejamos de Él nos falta esperanza, calor, fuerza, sentido”. También el Jubileo, destacó, “nos ha ayudado a engendrar esperanza, especialmente en el proyecto Oblatas con personas en situación de trata que hemos acompañado a lo largo del año”. Para finalizar, el prelado expresó un deseo: “Que el Año Jubilar no sirva para cerrar puertas, sino al contrario, para abrirlas: necesitamos abrir puertas al extranjero, al hermano que no piensa como nosotros, al distinto, al diferente. Abramos puertas que engendren fraternidad”.
Testimonio de la comunidad Oblata: “La trata no se combate solo con leyes, sino con relaciones humanas transformadoras”
Tras la profesión de fe del credo niceno-constantinopolitano, el responsable de Oblatas en Ferrol, Roberto Ferreiro, dirigió unas palabras de agradecimiento a los asistentes para agradecer la esperanza que durante el año se ha generado en torno al proyecto Oblatas y cómo siguen trabajando para que la dignidad de cada persona siga siendo respetada por todos. “Para nosotras, como congregación y desde el programa Oblata de Ferrol, es un honor y también una responsabilidad poder poner voz a una esperanza que no es teórica, sino vivida”, expresó. También recordó que “la trata de seres humanos con fin de explotación sexual es una de las heridas más profundas y silenciadas de nuestro tiempo”, y subrayó que su labor no se limita a la denuncia, sino que busca ofrecer caminos concretos de acompañamiento. “Hoy queremos hablar de esperanza. Una esperanza frágil, a veces pequeña, pero real”, añadió. Desde su presencia en Ferrol desde 1907, las hermanas Oblatas continúan acompañando a mujeres en contextos de vulnerabilidad, con la convicción de que “ninguna persona es reducible a la violencia que ha sufrido”.
“El Jubileo ha sido un tiempo para poner luz, para recordar que la misericordia no es abstracta, sino concreta y comprometida”, afirmó Ferreiro, señalando que este año ha permitido a la comunidad eclesial mirar con mayor compasión y cercanía la realidad de la trata. Con ánimo agradecido, renovaron su compromiso: “La trata no se combate solo con leyes, sino con relaciones humanas transformadoras. Cada proceso de vida que se reconstruye es ya una Pascua, una buena noticia”.
Más de 2.000 euros destinados al proyecto diocesano contra la trata
Durante la eucaristía celebrada con motivo de este cierre, se llevó a cabo una colecta solidaria cuyos 720 euros recaudados se suman a los 1.654 euros obtenidos a lo largo de todo el año, destinados íntegramente al proyecto Oblatas de Ferrol. Un gesto colectivo que, como subrayaron las religiosas, “refuerza el compromiso compartido de seguir acompañando y sosteniendo la esperanza de tantas mujeres”.
La intervención concluyó con un mensaje de gratitud y esperanza activa. “Gracias por no mirar hacia otro lado. Gracias por seguir sembrando esperanza, confianza y capacidad de superación allí donde otras personas solo ven oscuridad”, expresó Ferreiro, invitando a toda la comunidad diocesana a mantener viva la misión de acompañar y sostener a quienes buscan recuperar su dignidad y su futuro.
La ceremonia concluyó con un canto de acción de gracias entonado por toda la asamblea como agradecimiento por esta experiencia eclesial de misericordia y gozo. Un chocolate servido en los locales del seminario Santa Catalina agasajó a todos los asistentes que disfrutaron de una hermosa tarde de familia eclesial.
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Nacido en Ferrol el 21 de abril de 1983. Realiza los estudios posobligatorios, hasta COU, en el Colegio Tirso de Molina de los PP. Mercedarios en Ferrol.



















